
23 de noviembre de 2005
A la Comunidad Universitaria
Antonio García Padilla, Presidente
Nuevas Normas de Elegibilidad Académica para Asistencia Económica
La Universidad de Puerto Rico ha adoptado nuevas normas de elegibilidad para la participación de nuestros estudiantes en los programas de asistencia económica que administra la institución, incluyendo el programa de Becas Pell. Las nuevas normas aprobadas por la Junta de Síndicos, en su Certificación Núm. 44, 2005-2006, se utilizarán para la próxima evaluación de progreso académico a fines del año académico en curso.
Como ustedes saben, para poder recibir ayuda económica todo estudiante debe demostrar progreso académico hacia la consecución de su grado. Este proceso se mide de forma cualitativa y de forma cuantitativa. Desde el punto de vista cualitativo se requerirá, como hasta el presente, que el estudiante mantenga un promedio mínimo de 2.0 ó “C”. El cambio principal tiene que ver con el criterio cuantitativo. Oportunamente, cada estudiante recibirá la información detallada a través de sus respectivos Decanos de Estudiantes. Quiero, sin embargo, adelantarles algunos lineamientos generales.
Con la nueva política se redefine el progreso del estudiante hacia la consecución del grado en términos de créditos-grado. Los estudiantes podrán recibir asistencia mientras no sobrepasen el 150% de los créditos requeridos en su programa. Se ajusta el criterio de progreso académico cuantitativo anual y se amplían las opciones con cargo a beca a segundas concentraciones y secuencias curriculares sin tener que agotar los créditos electivos. Hay modificaciones positivas también para los estudiantes en traslado, transferencia o reclasificación: sólo se les tomarán en cuenta, en la evaluación para asistencia económica, aquellos cursos que sean conducentes al nuevo grado. En cuanto al estudiante en condición de probatoria, éste podrá continuar recibiendo ayuda económica. Común a las nuevas normativas es la finalidad de que la asistencia económica no dificulte sino que esté al mejor servicio del esfuerzo académico.
¿Qué significa esta flexibilización para nuestros estudiantes becados?
En primer lugar, se eliminan ciertas diferencias entre el estudiante becado y el no-becado que no tenían razón de ser. En segundo lugar, las nuevas normas reafirman la política de la Universidad de que ningún estudiante confronte obstáculos de índole económica que le impidan obtener su educación. Sobre todo si ese impedimento puede ser subsanado por una adecuada calibración de lo que es posible dentro de un programa de asistencia que conlleva derechos y responsabilidades.
En tercer lugar, y esto me parece de valor fundamental, las nuevas normas propenden a que los estudiantes manejen con mayores opciones su programación curricular; que no se inhiba a los estudiantes de enriquecer su formación debido a asuntos que pueden ser atendidos dentro del marco reglamentario.
Y es que debemos hacer todo lo posible para que el bachillerato universitario constituya una experiencia que amplíe horizontes de conocimiento y de vida y que responda a la diversidad en el perfil del estudiante contemporáneo. Junto a los programas de viajes de estudio y experiencias en el exterior, junto al enriquecimiento de la oferta curricular y extra curricular de nuestros programas, se articula una formación cada vez más rica y competitiva para nuestros estudiantes. Los cambios en la normativa de asistencia económica que anuncio apoyan esos objetivos.
Cordial saludo.
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A la Comunidad Universitaria
Antonio García Padilla
Presidente
Una Cultura de Evaluación: Acreditación de Programas
En esta circular, comparto con ustedes los más recientes desarrollos en los distintos procesos que se realizan actualmente en todas las unidades del sistema con el fin de obtener nuevas acreditaciones y reconocimientos profesionales de valor para nuestros programas y servicios.
En el quehacer académico contemporáneo, la acreditación conlleva, en principio, un reconocimiento bien cotizado para un programa de estudios, de investigación o de servicios. Pero la realidad es que hay mucho más que derivar de estos procesos para beneficio de las instituciones participantes.
En efecto, cuando en estos tiempos hablamos de acreditación, hablamos también de introspección y autoestudio, de asumir los estándares de mayor rigor y excelencia que surgen de la interacción entre las mejores universidades, de inserción en diálogos con la comunidad universitaria más amplia sobre la forma en que cultivamos las disciplinas, de galvanizar energías para la actualización de nuestros ofrecimientos.
Como se sabe, la acreditación profesional de todos los programas académicos y de servicio que sean susceptibles a obtenerla es política institucional consignada en la Certificación Núm. 138, 2003-2004, de la Junta de Síndicos.
La Certificación 138 empalma con el afán de nuestra institución de asumir una cultura de evaluación cada vez más sólida que sirva de eje a todos nuestros desempeños. También converge con los esfuerzos desplegados por todos los recintos en afianzar la competitividad de nuestras ofertas académicas y de servicio.
Por otro lado, las acreditaciones requieren de largas horas de trabajo, fino análisis y disposición para pensar en colectivo. Me siento muy alentado por la capacidad de trabajo de los docentes, no-docentes y estudiantes involucrados. Es ese tesón un valor agregado que fortalece nuestros programas académicos y nuestros programas de servicio.
Les ofrezco a continuación más información en torno a algunos de estos procesos de acreditación. Aquí me refiero en algún detalle a aquellos que tocan a más de una unidad del sistema. Como ustedes saben, hay esfuerzos en muchas de nuestras unidades que están dirigidos a la acreditación de programas puntuales en dichos recintos.
Acreditación de Programas de Formación de Maestros
Hace alrededor de un año les hablé de la importante iniciativa dirigida a obtener la acreditación de los programas de formación de maestros con que cuenta la Universidad. En aquel momento se daban los pasos iniciales de un proceso complejo pero necesario para lograr el reconocimiento profesional de todos estos programas. Hoy les pongo al tanto de cómo se ha desarrollado ese proceso. Les adelanto que lo alcanzado hasta el momento ha superado las expectativas.
Un mínimo de trasfondo: Mediante su Certificación Núm. 7, 2003-2004, la Junta Universitaria exhortó a la Vicepresidencia de Asuntos Académicos a proveer respaldo a las unidades para alcanzar su acreditación por parte del National Council for Accreditation of Teacher Education o "NCATE". Al momento, sólo la Facultad de Educación del Recinto de Río Piedras cuenta con dicha acreditación.
Me place informar que todos los programas de formación de maestros del sistema, excepto el ya acreditado de Río Piedras y el de Carolina que es sólo de traslado, han iniciado las gestiones conducentes a la acreditación y sometieron sus cartas de intención a la agencia acreditadora. Luego de este paso, los programas del Recinto Universitario de Mayagüez, la Universidad de Puerto Rico en Cayey, la Universidad de Puerto Rico en Ponce y la Universidad de Puerto Rico en Humacao sometieron una segunda petición en la que se comprometen a llevar a cabo los pasos necesarios para obtener la acreditación en un período no mayor de tres años. Mediante este trámite, los programas mencionados ya son considerados pre-candidatos a la acreditación.
El Recinto Universitario de Mayagüez presentó en días pasados su informe de precondiciones y espera por la notificación de NCATE de su aceptación y recomendaciones. Cayey, Humacao y Ponce están en vías de completar los informes de precondiciones, producto de sus correspondientes procesos de autoestudio para remitirlos a NCATE. Por su parte, la Universidad de Puerto Rico en Carolina inició el proceso de reflexión sobre sus ofrecimientos, en convergencia con los estándares de excelencia de NCATE para fortalecer su Programa de Traslado Articulado con la Facultad de Educación de Río Piedras.
El progreso, como pueden constatar, ha sido formidable. En todos los programas concernidos, hay el entusiasmo que nos permite pronosticar que en muy corto tiempo se completen las candidaturas oficiales y se entre en la última etapa del proceso.
Acreditación de Programas de Administración de Empresas
También hay buenas noticias con relación a la acreditación de los programas de Administración de Empresas por parte de la AACSB International (The Association to Advance Collegiate Schools of Business) un riguroso organismo que evalúa las mejores escuelas del ramo mundialmente. Como ustedes saben, la acreditación de nuestros programas de administración de empresas es tema que ha estado por muchos años en el tintero. El proceso ha tomado un impulso definitivo.
Ya todos nuestros programas de administración de empresas están enfrascados en obtener su elegibilidad para proceder con su acreditación. El Recinto Universitario de Mayagüez fue notificado en días recientes que su solicitud de elegibilidad había sido aceptada. El Decano Robert Scherer de Cleveland State University ha sido designado como mentor del Colegio de Mayagüez para facilitar el proceso de acreditación. Próximamente el mentor girará una primera visita a nuestro recinto mayagüezano. El Recinto de Río Piedras ha comenzado el proceso de avalúo de sus programas, ha redefinido su misión, metas y objetivos, y trabaja en su plan estratégico de cinco años, en preparación para su solicitud de elegibilidad para acreditación.
Las proyecciones para este semestre son que todas las unidades incluidas en el programa de acreditación alcancen al menos la mitad de los indicadores requeridos.
Acreditación de Centros de Consejería
La International Association of Counseling Services o "IACS" provee los estándares de acreditación para los centros de consejería e intervención clínica o especializada que las universidades ofrecen a sus estudiantes. Es la única agencia que acredita estos centros. Al momento hay 163 centros acreditados en universidades de los Estados Unidos y otros países del mundo.
Me place participarles que las once unidades del sistema adelantan sus trámites para alcanzar los indicadores de calidad identificados por la IACS. Para mayo próximo, se espera que dos de los programas de consejería-el CODE, perteneciente al Recinto de Río Piedras y el Centro de Consejería de la Universidad de Puerto Rico en Humacao-completen el autoestudio, lo que le permitirá someter su carta de intención a la IACS en el primer semestre del próximo año académico.
Acreditación de los Museos Universitarios
La American Association of Museums o "AAM" acredita más de 700 museos. De éstos, 109 son museos que pertenecen a instituciones de educación superior. La AAM, agencia acreditadora del mayor prestigio en este campo, establece siete estándares de excelencia para medir la calidad de los servicios y desempeños de los museos. Al momento sólo un museo puertorriqueño, el Museo de Ponce, cuenta con la acreditación de esta entidad.
Se han iniciado los trabajos de acreditación en las cuatro unidades nuestras que albergan museos: Río Piedras, Cayey, Humacao y Mayagüez. El Jardín Botánico se ha integrado al grupo como museo de colecciones vivas.
Como parte del proceso, el Museo Dr. Pío López Martínez de Cayey ya se sometió a la primera fase de la pre-acreditación conocida como el Museum Assessment Plan o "MAP". Por su parte, el Museo de Historia, Antropología y Arte del Recinto de Río Piedras se enfrascó en un proceso de autoestudio, con la colaboración del Smithsonian Museum. Ambos museos se encuentran en estos momentos en la atención de las recomendaciones recibidas. El Colegio de Mayagüez, de otro lado, ha tomado las medidas para que su museo, conocido como MUSA, ahora en construcción, atienda desde un principio los rigores de la agencia acreditadora.
Cuando concluya el proceso, la Universidad de Puerto Rico tendrá todos sus museos acreditados, un logro que nos une a los mejores sistemas universitarios en el mundo. Las ventajas son muchas:
Un museo universitario acreditado incentiva el establecimiento de enlaces productivos con los currículos de arte y otras disciplinas afines y estimula la apreciación cultural y estética entre todos los miembros de la comunidad. Un museo universitario acreditado se enfrasca en dinámicas dirigidas a organizar con mayor precisión sus recursos, su programa de actividades públicas, la naturaleza de sus colecciones y el sentido de sus adquisiciones. Un museo universitario acreditado es mucho más que un lugar para la exposición de arte; es un centro de investigación y enseñanza-aprendizaje. Un museo acreditado tiene acceso a fuentes de financiamiento y de apoyo que no están disponibles sin la acreditación.
Aprobación de los Programas de Química
La Sociedad Americana de Química es una prestigiosa organización fundada en 1876 que hoy agrupa a más de 158,000 miembros provenientes de diferentes campos de la química y con variados niveles formativos. Es la sociedad científica más grande del mundo.
La Sociedad aprueba guías para el reconocimiento de programas académicos. Hay un beneficio notable para nuestros estudiantes en obtener ese reconocimiento, que abre oportunidades en todos los mercados. Aquéllos que se gradúan de estos programas y que toman los cursos requeridos por ACS, pueden certificarse por esta prestigiosa entidad.
Al presente, los programas de Química de los Recintos de Río Piedras y Mayagüez cuentan con la aprobación de la American Chemical Society. El objetivo inmediato es que los programas de Química en Cayey y Humacao inicien sus procesos de autoestudio, con lo cual da comienzo en firme el proceso de acreditación. En efecto, ya el programa de Cayey recibió la visita de los consultores de la ACS quienes proveyeron reacciones positivas. Cayey espera la visita de acreditación en 2007.
Evaluación de las Bibliotecas
En el caso de las bibliotecas no se trata propiamente de una acreditación, sino de una evaluación por una agencia externa que articula los estándares de calidad para las mejores bibliotecas universitarias. Ya se completó la Fase I que incluía el estudio de estándares, criterios e indicadores que utiliza dicha agencia, la Association of Colleges and Research Libraries o "ACRL". Igualmente, están constituidos en todas las unidades los Comités de Evaluación Interna. Para junio de 2006, la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla, la Biblioteca General del Recinto Universitario de Mayagüez y la Biblioteca de la Escuela de Arquitectura del Recinto de Río Piedras completarán su autoestudio para someterse al proceso de evaluación por parte de la ACRL en el primer semestre del próximo año académico.
La Universidad avanza en esta forma en un ciclo importante de acreditaciones. Es la Universidad que fortalece una cultura de evaluación para hacer crecer su coeficiente de calidad, y con ello, ofrecer una mejor formación a nuestros estudiantes y promover una generación más actualizada de conocimientos y tecnologías.
El avance en estos procesos ha sido impulsado por un entusiasta equipo de trabajo que se coordina con los rectores en la Vicepresidencia para Asuntos Académicos. Al final del día, sin embargo, es responsabilidad de los docentes que echan adelante los respectivos programas y servicios, de los alumnos de calibre que reclutan, de sus decanos y directores y de los equipos administrativos que les asisten. Vaya a todos ellos mi reconocimiento.
Les mantendré informados de nuestros logros y de nuestros retos.
Cordial saludo.
apc
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